Un grupo de científicos de la Universidad de Halle, ubicada en la zona este de Alemania, organizó un concierto experimental del cantante pop local Tim Bendzko, en el estadio Arena, de Leipzig, para una audiencia de unos 2200 voluntarios sanos, a fines de estudiar el riesgo de contagio de coronavirus en el público.
El estudio, que lleva el nombre Restart-19, apunta a obtener una fórmula matemática que permita evaluar el impacto que puede tener un encuentro masivo en un ambiente cerrado. La investigación comenzó con la toma de temperatura de todos los asistentes, a los que se les instaló un rastreador de contacto para seguir sus movimientos. También se usó un desinfectante fluorescente para exponer a simple vista las superficies que son más tocadas y se analizó el trayecto de las pequeñas partículas que eventualmente pueden transportar el virus por el aire.
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