Referente de la comunidad judía a nivel nacional, destacado abogado penalista, y aguerrido activista de los derechos humanos, falleció el ex presidente de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas -DAIA-, Jorge Kirszenbaum. La muerte del dirigente social, ocurrida de manera sorpresiva a los 72 años, enlutó a los diversos ámbitos donde su figura sobresalió merced a sus valores, su lucidez y su espíritu de lucha.
No bien supo sobre el deceso, la DAIA publicó un sentido comunicado en el que resaltó la gestión llevada a cabo por Kirszenbaum en la entidad; lo señaló como un “férreo defensor” de la misión de la institución judía; y lo recordó por su “involucramiento permanente en la causa por el atentado a la AMIA-DAIA”. Por otra parte, subrayó la continua preocupación del dirigente por los derechos humanos. “Abogado de profesión, estaba siempre dispuesto al debate de ideas y al pensamiento como factor para el crecimiento institucional”, remarcó en las redes.
Titular de la DAIA entre 2004 y 2006, Kirszenbaum desarrolló una carrera política que se inició en su tiempo de estudiante universitario. Hacia el final de la última dictadura y como integrante de la comisión directiva de la Asociación de Abogados de Buenos Aires se dedicó a dar atención a personas perseguidas por el régimen y a familiares de desaparecidos.
Asimismo, intervino en el primer juicio oral de la aplicación de la ley de actos discriminatorios y en muchas causas análogas, como la que se le siguió contra Carlos Suárez Mason y por la cual se condenó a prisión al ex general por conductas antisemitas.
Fue director del programa Nacional de Democratización de la cultura (PRONDEC) durante la presidencia de Raúl Alfonsín y participó como consultor del gobierno argentino ante la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
Entre sus últimas resonantes actuaciones defendió exitosamente al ex presidente Fernando De la Rúa en la causa por el delito de “cohecho activo” en el pago de sobornos a ex senadores peronistas a cambio de votar la Ley de Flexibilización Laboral en abril de 2000.
Kirszenbaum fue sepultado en el Cementerio Israelita de La Tablada y a raíz de las restricciones frente a la pandemia del COVID-19 la inhumación fue transmitida de manera virtual por Zoom. Sus seres queridos, amigos y dirigentes acompañaron la ceremonia.
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