En 8 y 59, un pozo que se formó hace varias semanas, crece en amplitud y profundidad. Numerosos conductores que tratan de estacionar no pueden eludirlo y terminan destruyendo las cubiertas traseras u otras partes de los vehículos. “El pozo crece y el riesgo también. Necesitamos, por una cuestión preventiva, que lo reparen cuánto antes”, dijo Fabián.
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