Con profunda tristeza distintos círculos sociales de la Ciudad recibieron la noticia del fallecimiento de Susana Matilde Mendy, ocurrido a sus 91 años. Quienes tuvieron la oportunidad de conocerla, la apreciaron por sus valores y su incesante aporte a emblemáticas instituciones platenses.
Hija de Juan Bautista Mendy y de Rosa Carolina Serra, había nacido en La Plata el 11 de enero de 1930.
Siendo muy joven contrajo matrimonio con Ricardo Mario Albina. Con él abrazó el sueño de formar una numerosa familia que creció con los nacimientos de sus seis hijos: Ricardo, María Susana, Marcelo, Laura, Mercedes y Cecilia.
Estar pendiente de cada uno de los suyos fue su principal inspiración. Se esforzó por cuidarlos, mantenerlos unidos, inculcarles a todos ellos el trato fraternal y la importancia de tener amigos. También promovió el cariño por la ciudad de La Plata donde siempre vivió.
Sin descuidar la relación familiar, su actividad social se inició en la Asociación de Padres de Alumnos del Colegio San Luis, donde colaboró intensamente con la obra de los Hermanos Maristas.
Más tarde su marido tuvo una destacada actuación en el Colegio de Abogados de La Plata, donde ella conformó un valioso equipo junto a otras esposas apoyando y fomentando la colegiación en un momento muy importante de la institución.
Acompañó a Ricardo Albina durante los tres períodos como presidente del Jockey Club y, junto a integrantes de las respectivas comisiones, tuvo un aporte fundamental para resaltar la actividad social que caracterizaba al club. Las tradicionales fiestas del 25 de mayo y 19 de noviembre de cada año, así como las del balneario, se destacaron por su significado y detallada organización, por la cantidad de socios que colmaban las instalaciones y por la presencia de muchos jóvenes. Fue una pieza importante en cada uno de esos eventos que constituyeron acontecimientos muy esperados.
En esos sitios se advirtió la cordialidad, la simpatía y la felicidad que Susana compartía con todos los concurrentes.
A partir de la muerte de su marido, siendo Susana aún muy joven, se fue retirando de la intensa actividad social para dedicarse por completo a su familia.
Sus últimos años los pasó rodeada de sus hijos, nietos y bisnietos. Con su innato magnetismo ejerció sobre ellos una gran atracción y, sin dudas, la recordarán como una figura que les dejó grandes enseñanzas y que logró un cariño bien ganado.
SUSCRIBITE a esta promo especial