San Lorenzo para los directores técnicos ha sido una verdadera "picadora de carne" a punto tal que en los últimos cinco años contrató a un entrenador cada siete meses.
Los ciclos de los DT en la Argentina han empezado a ser cada vez más cortos, pero la situación del equipo azulgrana supera varias marcas.
El último ha sido Diego Dabove quien asumió con grandes expectativas y muchas ganas pero en pocos meses se diluyó con las eliminaciones en la Copa Argentina, la Libertadores y la Copa de la Liga Profesional.
Los ciclos comenzaron a acortarse abruptamente en los últimos años en el club presidido por Marcelo Tinelli.
Jorge Almirón duró un semestre (25 presentaciones y 34,6 por ciento de efectividad); Juan Antonio Pizzi contabilizó, en 2019, apenas 13 cotejos (43,5%) en cuatro meses; Diego Monarriz fue interino en 2019 pero luego ratificado para 2020 y dirigió en total 10 partidos (46,7%); Mariano Soso tan solo estuvo 11 compromisos (48,4%) en diez meses, de los cuales únicamente 72 días fueron de competencia netos tras la cuarentena.
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