Además de ser una linda experiencia para Nadia también es una buena oportunidad el hecho de poder cruzarse con Serena Williams en segunda ronda del Masters 1000 de Roma, porque enfrente tendrá a una de las jugadoras más ganadoras de la Era Abierta del tenis internacional, que incluso ha superado a los hombres en conquistas de torneos de Grand Slam.
En la previa del match soy optimistas. Se puede decir que Nadia tiene ciertas chances de ganar a una multicampeona, ya que primero y principal, como suele decirse, no tiene nada que perder, porque todo el peso del partido lo tendrá su rival. Además, la argentina juega mucho mejor en polvo de ladrillo por sus características en lo que respecta a los desplazamientos en este tipo de superficie.
A todo esto, también entra a tallar el tema de la edad. Serena tiene 39 años contra los 24 de Nadia, pero desde mi punto de vista como así de muchos entendidos, la estadounidense no sabe “patinar” en el polvo de ladrillo, a pesar que se consagró campeona de Roland Garros en tres oportunidades (2002, 2013 y 2015), pero con menos años y otro físico.
Claro que no hay que desmerecer a una gran campeona como Serena, que cuando juega bien y le tira el peso del cuerpo a la pelota se transforma en una jugadora por demás complicada, cualquiera fuese la superficie.
Además desde el punto de vista de nuestra tenista también es un momento para disfrutar, ya que no se enfrenta a Serena todos los días y son pocas las jugadoras que se han medido con ella en el circuito profesional y en ese sentido, Nadia debe que estar muy contenta de tener esta gran oportunidad.
(*) Mariana Díaz Oliva es una ex tenista argentina. En 2001 alcanzó a estar entre las mejores 42 del ranking de la WTA. En la actualidad es entrenadora (cuenta con su propia academia) y desempeña como comentarista de la señal ESPN.
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