El primer ministro británico, Boris Johnson, pospuso ayer en cuatro semanas el levantamiento de las últimas restricciones contra el coronavirus en Inglaterra, con la esperanza de frenar el rápido auge de la variante Delta completando su exitosa campaña de vacunación. “Creo que es sensato esperar un poco más”, afirmó en rueda de prensa, al anunciar la “muy difícil decisión” de aplazar el desconfinamiento total del 21 de junio al 19 de julio.
Enfrentado a una mutación mucho más contagiosa del coronavirus, detectada en el sur de Inglaterra a finales de año e identificada después como Alfa por la Organización Mundial de la Salud (OMS), su gobierno impuso un estricto confinamiento a principios de enero que empezó a levantar muy gradualmente a fines de marzo.
Poco a poco fueron reabriendo escuelas, comercios no esenciales, terrazas, cines, museos y restaurantes, devolviendo a los británicos parte de su libertad. (AFP)
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