El temor a sumar un factor de riesgo ante un posible contagio de coronavirus hizo que un buen número de fumadores haga el intento de dejar el cigarrillo. Por la misma razón, en esta segunda ola de la pandemia, aumentaron las consultas a los médicos neumonólogos y el Ministerio de Salud de la Provincia reconoce que hay un 60 por ciento más de interesados por los programas de cesación tabáquica. En las farmacias también se observa la venta de chicles y parches de nicotina, algunos de los paliativos a los que recurren quienes quieren dejar el hábito.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud, el tabaco mata en el mundo a más de ocho millones de personas cada año. Más de siete millones de esas muertes se deben al consumo directo del tabaco y aproximadamente 1,2 millones, al humo ajeno al que están expuestos los no fumadores.
Está comprobado que el tabaquismo es un factor de riesgo que aumenta la gravedad en muchas infecciones respiratorias. En el último año, después de distintos estudios, un grupo de expertos en salud vinculados a la OMS estableció que los fumadores tienen más probabilidades de desarrollar síntomas graves en caso de padecer Covid-19, en comparación con los no fumadores.
El doctor Andrés Echazarreta, especialista en Medicina Respiratoria y experto en Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica – EPOC- , sostuvo que la aparición del Covid-19, por ser una enfermedad infecciosa que ataca principalmente los pulmones, hizo que muchos fumadores se plantearan la posibilidad de dejar de fumar.
“Fundamentalmente durante esta nueva ola de coronavirus aumentaron las consultas para dejar de fumar, muchos tomaron conciencia de que es un factor de riesgo importante si se atraviesa un cuadro de Covid, algunos lo pensaron al tener que trabajar en su casa y estar más tiempo con su familia”, sostuvo el neumonólogo.
Los datos de investigación disponibles hasta la fecha parecen indicar que los fumadores tienen un mayor riesgo de desarrollar síntomas graves y de fallecer a causa del Covid-19. En esa línea, el doctor Echazarreta aseguró que este año se observaron más consultas vinculadas a la cesación tabáquica.
En relación al faltante de vareniclina, una droga que bloquea los efectos de la nicotina en el cerebro y se usa para ayudar a dejar de fumar, el especialista consigno que eso no se debe a un aumento de la demanda, sino a que se encontraron algunos lotes con algún componente presuntamente cancerígeno. “Hace unos 15 años que se emplea esa droga, pero ahora se retuvo la distribución en todo el mundo, se cree que eso será hasta septiembre”, consignó el médico.
MEDICINA EN FALTA
Alejandra Gómez, titular del Colegio de Farmacéuticos de La Plata, confirmó que la vareniclina está en falta desde hace algunas semanas. Con relación a los productos que más se venden para reforzar la cesación tabáquica informó que son los chicles y parches de nicotina.
Silvia Rey, coordinadora del Programa Provincial de Control del Tabaco, señaló que de acuerdo a un estudio sobre factores de riesgo realizado en 2018, el 53 por ciento de los fumadores expresó su deseo de dejar de fumar.
“El año pasado todo el sistema sanitario se direccionó hacia la atención de la pandemia, pero se sabe por informes de la Defensoría del Pueblo de la provincia de Buenos Aires que el consumo de sustancias tóxicas creció, aunque otros dejaron de fumar por sus propios medios”, apuntó Rey.
La funcionaria opinó que la campaña de comunicación advirtiendo sobre los riesgos de fumar y acerca del peor pronóstico para quienes contrajeran Covid-19 seguramente tuvo efecto en un buen porcentaje de la población.
“En lo que va del año se recibió en las redes un 60 por ciento más de consultas relacionadas a recibir una orientación para dejar de fumar”, aseguró Rey.
Se avanza en el dictado de cursos a profesionales de diferentes ramas de la salud
Los lugares donde se ofrecen tratamientos de cesación tabáquica son, entre otros, el Hospital San Juan de Dios, el Hospital Rossi, el Hospital Cestino de Ensenada, Hospital Ricardo Gutiérrez, el San Roque de Gonnet y en algunos centros de atención primaria – CAP-.
Con relación a los tratamientos, se indicó que contemplan una intervención farmacológica para controlar la abstinencia – puede provocar ansiedad, dolor de cabeza y dificultades para dormir-, y un aspecto cognitivo conductual que le ayudan al fumador a sortear sin cigarrillo diferentes situaciones. La duración es aproximadamente de tres meses y en pandemia la modalidad fue virtual, aunque ahora se están activando con protocolos los presenciales.
Datos
Según los últimos datos, que son de 2018, en la provincia de Buenos Aires fuma el 23,1 por ciento de la población mayor de 18 años. El porcentaje es menor con relación a años anteriores, ya que en 2005 fumaba el 29,5 por ciento de la población; en 2009, el 28 por ciento y en 2013, el 25,8 por ciento.
El mayor consumo se registra entre los 25 y 64 años. La prevalencia se da entre personas que tienen entre 25 y 34 años y los que más fuman son los hombres.
Otro estudio revela que fuma el 19,3 por ciento de los jóvenes que tienen entre 13 y 17 años. En este caso la prevalencia se da en las mujeres.
Proyectos
El Programa Provincial de Control del Tabaco avanza en un proyecto legislativo que aumente las restricciones en los espacios cerrados en los que actualmente se permite fumar, como por ejemplo, las salas de juego y el Servicio Penitenciario.
También propicia que aumenten los controles sobre la venta de cigarrillos electrónicos, una actividad prohibida, pero que se realiza en distintos sectores.
Otra iniciativa es erradicar toda publicidad en los puestos de venta de cigarrillos y que no se pueda vender en 100 metros a la redonda de los establecimientos educativos.
El tabaquismo es un factor de riesgo que aumenta la gravedad en infecciones respiratorias
Se avanza además en el dictado de cursos de tratamiento tabáquico a profesionales de diferentes ramas de la salud y en un proyecto para que el tema del tabaquismo integre la currícula de la Dirección de Escuelas.
Con todos esos frentes de batalla y la suba en la intención de dejar de fumar expresada abiertamente, se aguarda que este hábito siga en su curva descendente.
Los cambios de hábitos también avanzan con el correr del tiempo y desde hace un largo tiempo se observa una pronunciada disminución de gente fumando en la vía pública.
En otros países, como España y México, se desarrollan fuertes campañas en escuelas para luchar contra el consumo de tabaco.
SUSCRIBITE a esta promo especial