Vecinos de la zona de 143 entre 38 y 39 denunciaron el robo de las tapas de inspección y que al no reponerlas quedan huecos que terminan siendo “un peligro” tanto para los automovilistas como para los peatones. Además desde barrio aseguran que la improvisada “señalización” a la que se acude no alcanza para dar cuenta de la gravedad en caso de caer en “esa trampa que puede ser mortal”.
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