Victoria Travascio y Sol Branz no están ajenas al tema del Covid en los Juegos Olímpicos de Tokio. Las representantes argentinas de Vela, de la Clase 49erFX, viajaron en vuelo desde España hacia Japón. En el avión que las trasladó se constató que un pasajero estaba contagiado de Coronavirus por lo que se las consideró “contacto estrecho”.
En tal sentido, la platense Travascio como la sanisidrense Branz fueron notificadas por autoridades japonesas de la situación y “aisladas” como indica el protocolo del Covid por lo que de acuerdo a los plazos recién podrían “tocar el agua” prácticamente en el inicio de la propia competencia.
Vicky y Sol permanecieron aisladas al llegar a Tokio, cada una en su habitación. Fueron sometidas a cinco testeos, todos con resultados negativos, y controles diarios de temperatura y de oxígeno en sangre.
Al cuarto día de confinamiento, y tras la intervención del COA, “recibieron la autorización” de la organización para poder entrenarse, pero con los protocolos específicos: contar con un lugar aislado en el muelle, no tener contacto con el resto de los competidores como así tampoco no poder utilizar los vestuarios por lo que una vez que una vez que culminan la práctica diaria se dirigen a sus habitaciones con los trajes de neoprene, donde también se alimentan.
“Esta campaña nos sigue sorprendiendo con desafíos por superar. Sabíamos que iban a ser unos Juegos Olímpicos raros, pero nunca creímos que nos iba a tocar tan de cerca”, explicaron Travascio y Branz en la cuenta de Instagram @argfxsailing.
“Al llegar a Japón y a poquitos días de habernos encontrado con nuestro barco, que lo habíamos visto por última vez en el mes de febrero del año pasado, nos avisaron que nos habían declarado contacto estrecho por un caso positivo en nuestro vuelo y que debíamos encerrarnos en nuestros cuartos por catorce días”, siguieron narrando.
Más adelante señalaron que “nos tocó ser el primer caso de deportistas en esta situación y hubo mucha incertidumbre sobre los protocolos a seguir. La realidad es que al momento llevábamos cinco test negativos. A propósito, el vuelo en que viajamos a Japón iba prácticamente vacío. Inclusive, nos sentamos al fondo del avión, que no eran nuestros asientos asignados, alejadas de los pocos turistas que volaban”.
Por último agregaron que “fueron días difíciles. Al cuarto día nos dejaron salir para navegar y nos dieron un lugar separado en el club para armar nuestro barco, aunque seguimos con muchas medidas de aislamiento que continuarán hasta el próximo viernes. Hoy solamente lo vivimos como una anécdota y otro motivo de aprendizaje. Estamos listas para seguir superando lo que vengan hasta la última regata”, cerraron el escrito en la red social.
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