El sacerdote católico Olivier Maire fue asesinado a golpes ayer en Saint-Laurent-sur-Sèvre (oeste de Francia), por un ruandés autor del incendio de la catedral de Nantes en julio de 2020. El criminal, que había salido hace poco de un hospital donde estuvo internado en el área de psiquiatría, se entregó a la policía. Al parecer, el religioso daba albergue al sospechoso desde hacía varios meses en la iglesia. (AFP)
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