Lo que le pasó a un joven de 22 años en el barrio El Palihue, es digno de una película de terror. Fue cuando una banda de delincuentes, muy conocida en esa zona de la Ciudad, le robó un parlante de su casa situada en la calle 92 entre 121 bis y 122.
El joven, después de llamar al 911 para denunciar lo ocurrido, sintió que era más rápido el camino de ir a pedir él mismo la devolución de lo que le pertenecía. Menos papeleo y más determinación. Pero esa idea no resultó como pensaba.
Los sospechosos, como es lógico de suponer, lo atendieron de manera amenazante y, minutos más tarde, regresaron a su domicilio, pero para arrojarle piedras y botellas.
Esos fueron instantes verdaderamente dramáticos, tanto que uno de los que formaba parte de ese grupo de iracundos sacó un arma de fuego y disparó al menos una vez contra la finca lindera, que pertenece a la madre del denunciante, sin provocar heridos.
Ya con la presencia policial, que resguardaba el lugar a la espera del arribo de los peritos, sucedió lo peor: cayó una molotov sobre la casa del joven y hubo un principio de incendio, que motivó la presencia de una dotación de bomberos para apagar el fuego.
Por el caso, con conocimiento de las autoridades de la fiscalía en turno de La Plata, se iniciaron actuaciones caratuladas como “robo, abuso de arma y daño”.
no quieren hablar
Las fuentes consultadas indicaron que los vecinos están aterrados y que no quieren saber nada con testificar en contra de los violentos, más allá de que los conocen en detalle, por temor a sufrir hostigamiento o represalias.
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