16 de enero de 1846
Guerra del Paraná - Combate en San Lorenzo: a partir del mediodía arriban las costas de San Lorenzo, remontando el Paraná, la escuadra anglo-francesa que venía manteniendo un bloqueo cerrando todo el comercio de los puertos de la Confederación Argentina y del Uruguay a excepción de Montevideo desde el 2 de agosto de 1845. Esto se denominaría la Guerra del Paraná. El combate tuvo lugar en las aguas que riegan el mismísimo Campo de la Gloria donde en 1813 había luchado San Martín y se extendió varias horas hasta casi caída la tarde. La Confederación estaba comandada por Lucio Norberto Mansilla que con gran acierto y tras varios ataques certeros después de estar ocultos en tierra logra repeler y diezmar a los atacantes. La flota europea tuvo que huir río arriba por unos meses, donde más tarde volvería por estos lugares y se encontraría nuevamente con las fuerzas argentinas en la angostura del Quebracho.
16 de enero de 2000
Un temporal de casi una hora generó graves consecuencias: Los 58 milímetros de agua caídos en nuestra ciudad en poco menos de una hora, se hicieron sentir. Calles anegadas, árboles caídos, cables sueltos y desbordes cloacales, fueron algunas de las consecuencias de la breve pero intensa tormenta desatada horas después del mediodía. Pese a todo, no se registraron evacuados. Algunos platenses se defendieron de la lluvia con baldes y secadores, y otros hasta salieron a navegar en kayac haciéndole caso al refrán de “a mal tiempo, buena cara”. Lo que parecía un alivio ante el calor sofocante de la mañana -llegó a los 35 grados de sensación térmica-, terminó convirtiéndose en una pesadilla para muchos platenses. Apenas se desató el primer chaparrón, las calles de La Plata se vieron anegadas por el agua que los desagües tapados no alcanzaban a absorber rápidamente. El torrente de agua sucia, que arrastraba hojas, ramas, botellas plásticas y otros residuos, pronto invadió los frentes de casas y comercios en algunos barrios de la Ciudad. Esto fue lo que ocurrió en la esquina de 19 y 58, en donde el tránsito se vio interrumpido por un buen rato, debido al más de medio metro de agua que se acumuló. Las adyacencias de la avenida 19, incluidas la calle 20, 21 hasta la calle 51 y 53 permanecían con sus veredas y aceras arrasadas por la correntada de agua. La esquina de 21 y 58 fue, tal vez, uno de los puntos más gravemente afectados por la lluvia. La cuadra de 16, 43 y 44 también sufrió las consecuencias de la tormenta.
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