22 de enero de 1930
Naufragio del Monte Cervantes en Tierra del fuego: el crucero, que hacía el recorrido desde Buenos Aires hasta la capital fueguina, naufragó tras impactar contra los escollos en la región de Pan de Indio, entre los canales fueguinos. Sus 1.500 pasajeros resultaron ilesos y fueron conducidos a Ushuaia, que en esa época tenía apenas unos 800 habitantes, con lo cual muchos debieron ser alojados entre un penal y algunas casas de familia. El crucero era de origen alemán, de labor mixta ya que llevaba pasajeros y también carga y hacía una semana que había partido desde la ciudad de Buenos Aires. En su camino pasó por Mar del Plata, luego por Puerto Madryn y Punta Arenas.
22 de enero de 1999
Derrame de petróleo llegó a las costas de Berisso: un desprendimiento de la mancha de petróleo que afectaba a la ribera de Magdalena y Atalaya llegó a las costas de Berisso, al comprometer una franja costera de alrededor de 3 kilómetros ubicada entre La Balandra y Punta Blanca, en el límite entre los partidos de Berisso y Magdalena. Técnicos de la Dirección de Política Ambiental y autoridades de la Municipalidad de Berisso recogieron muestras del agua de La Balandra. Mientras tanto, técnicos de la empresa Shell -que trabajan en la región costera tratando de minimizar el impacto ecológico del derrame producido frente a las costas de Magdalena tras el choque de dos barcos- desplegaron barreras de contención en la zona de Punta Blanca para evitar que el petróleo siguiera avanzando hacia Berisso y Ensenada. El desprendimiento que llegó a las costas de Berisso, conformado por una concentración de petróleo más diluida que aquella que impactó en la ribera de Magdalena, tenía una extensión de 3,2 kilómetros y después de flotar desde la zona de Atalaya impactó de lleno en la zona de Punta Blanca, en el partido de Magdalena y en menor medida a La Balandra, aunque no alcanzó a la zona de playas. Punta Blanca es una saliente de terreno ubicada casi en el límite entre Berisso y Magdalena, caracterizada por una gran presencia de conchilla que le da su color particular y que la convirtió en un punto de referencia para la navegación en la zona. Especialistas de la Dirección de Política Ambiental no descartaban que esos desprendimientos de la mancha de petróleo -que desde que se produjera el derrame se dividió en lonjas de hidrocarburo cada vez más diluido- avanzaran más al norte, comprometiendo en mayor medida las costas de Berisso y Ensenada.
SUSCRIBITE a esta promo especial