⏳.- 31 DE ENERO DE 1813
Asamblea del Año XIII: inicia sus sesiones y concurren diputados de varias provincias. La Asamblea, sin haber logrado dictar una Constitución Nacional, tomó importantes medidas como decretar la libertad de vientres, la igualdad ante la ley, la abolición de la esclavitud, la igualdad indígena y la prohibición de torturas y tormentos, la supresión del mayorazgo y los títulos de nobleza y la extinción del tributo de los indios así como también emancipación y constitución del Estado de las provincias unidas. La idea de convocar una asamblea de diputados que representara a los pueblos de las provincias unidas del Río de la Plata a fin de hacer efectivo el principio de la soberanía popular y, sobre la base de ella, la consecuente declaración de la independencia del rey de España fue una constante a partir de la Revolución de Mayo de 1810. El surgimiento del Segundo Triunvirato como consecuencia de los acontecimientos políticos que se desencadenaron debido al triunfo revolucionario en la batalla de Tucumán, sumados a los esfuerzos de la Logia Lautaro fueron fundamentales para efectivizar la convocatoria de la Asamblea del Año XIII.
⏳.- 31 DE ENERO DE 1999
Sacaron la cruz de la iglesia San José después de 61 años: la parroquia de 6 y 64, quedó sin la tradicional cruz que mostraba en su fachada desde hacía 61 años. El avanzado proceso de oxidación de la misma llevó al cura párroco a plantear un inmediato trabajo de restauración y evitar que, de un momento a otro, ocurriera un accidente. Por esta razón, se emprendió la compleja tarea de bajarla desde lo más alto del templo para lo cual hubo que esperar más de tres horas. Al lograr el propósito, vecinos de la zona, feligreses y circunstanciales espectadores del trabajo estallaron en un aplauso que quebró la rutina del barrio. Según contó en su momento el cura Carlos Alberto Mancuso, “la cruz es de hierro revestido en cobre y tiene ‘ventanitas’ de cristal. Esta, a su vez, cumplía la función de pararrayo. Justamente, en una de las últimas tormentas eléctricas, un rayo rompió uno de los cristales y por esa perforación empezó a entrar agua, lo que derivó en un avanzado proceso de oxidación”. “Con ese cuadro de situación se impuso una pronta tarea de restauración, incluso para evitar cualquier posibilidad de que ocurriera un accidente ante una posible caída de la cruz que tiene casi 2 metros de altura”, agregó Mancuso. El mismo Mancuso, junto a un puñado de feligreses, encaró los trabajos y se puso a trabajar para bajarla. Uno de los feligreses, Alberto Messero, aportó una grúa sin cargo y con esto se facilitó, en parte, la ardua tarea, ya que tuvieron que cortarla en su tramo inferior para poder cumplir con el objetivo. “Nunca antes se la había sacado. Estuvo ahí desde 1938 y jamás se la tocó. Es una decisión que no es sencilla de tomar, ya que no es un elemento más del templo sino que es uno de los máximos símbolos de la institución. Pero al ver el proceso de deterioro que había experimentado no quedó otra que iniciar esta tarea que, por suerte, se logró con éxito”, comentó Mancuso ante un cronista de este medio.
SUSCRIBITE a esta promo especial