La salud mental tiene más importancia que nunca. También dentro del deporte, dentro de una elite en la que la presión por conseguir resultados es enorme. Cada vez son más los deportistas que hablan sobre el tema sin tapujos, esquivando tabúes y abriéndose a los aficionados.
Ahora el que se atrevió a tocar el tema fue Diego Schwartzman, que se sinceró al enfocar una actual temporada que no fue para nada sencilla para el Peque, ya que tuvo muchos altibajos en su rendimiento.
“A lo largo de este año tuve bastantes ataques de ansiedad. El tenis es un poco así. Lo mejor es apuntar al corto plazo y armar los objetivos gira tras gira. Si me decían a los diecisiete años que iba a hacer lo que hice firmaba, pero cuando se entra en la vorágine es un ritmo que resulta difícil frenar”, explicó el actual número 19 del ranking mundial ATP.
En 2020, Schwartzman alcanzó las semifinales de Roland Garros, la final del Master 1000 de Roma y se ubicó en el Top 10 al llegar a ocupar puesto número 8 del ranking.
“En su momento llegué a semifinales en Roland Garros, pero después no pudo superar los cuartos de final en un ATP 500. Entonces uno se pregunta si es bueno o es malo. Este año arranqué catorce del mundo. Hoy, estoy diecinueve por lo que me digo a mi mismo ‘Qué año de mierda’. Y después pienso y no es así. Uno entra en eso de escuchar al otro, tanto en lo positivo como en las críticas. Cuando llega lo malo uno pierde el análisis de lo que pasa”, reflexionó el Peque.
Ante este panorama, Diego Schwartzman, como tantos y tantos otros deportistas, ha dado un paso al frente este año, ya que ha empezado a hacer terapia con un especialista.
“Este año empecé terapia con un psicólogo por todo lo que me pasa. No sólo en la cancha, sino en la vida, por miedos, ansiedades y cosas que son normales. Por primera vez arranqué ese proceso, porque sentí que necesitaba un poco de ayuda exterior para tener otras herramientas para resolver”, reveló la raqueta número uno de nuestro país.
El pupilo de Juan Ignacio Chela también tocó el tema sobre el retiro del circuito profesional, Schwartzman y marcó que no proyecta una carrera tan extensa. “Quiero retirarme en un buen nivel, disfrutando”, subrayó el Peque de 30 años.
Claro que Schwartzman no el primer tenista que se ve agobiado por el tema de la salud mental. En su momento la japonesa Naomi Osaka también lo expuso.
“Sufrí problemas de depresión desde el US Open 2018 y me está costando mucho lidiar con ello”, dijo Osaka en la carta que marcó un quiebre. Una deportista de alto rendimiento (número dos del mundo, ganadora de cuatro títulos de Grand Slam) decidió abandonar Roland Garros para cuidar su salud mental.
Según la Organización Mundial de la Salud, el 5 por ciento de la población sufre de depresión. Tanto la ATP, junto a Sporting Chance (fundada por el ex futbolista Tony Adams) y Headspace (una APP de meditación y mindfulness) como la WTA, junto a Venus Williams y BetterHelp (servicios psicológicos) tienen programas orientados a salud mental.
La polaca Iga Swiatek (campeona de Roland Garros 2020) contó que iba a donar sus premios a una organización de salud mental. Swiatek destaca continuamente el gran aporte de Daria Abramowicz, su psicóloga.
Cabe recordar que la temporada 2020-21 estuvo agravada por la pandemia de Coronavirus; aunque depresión, ansiedad y trastornos mentales en el alto rendimiento suceden desde hace mucho tiempo. Tal vez antes daba más vergüenza hablar y se esperaban años para contar la historia detrás de eso, como podría ser el caso de Mardy Fish y aquel partido ante Roger Federer en el US Open 2012.
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