Primero le tocó el turno a diagonal 80, después a la avenida 44 de 131 a 155, hace unos meses al tramo de la calle 54 entre 12 y 7, y, finalmente, unos días atrás, a la avenida 7 desde 54 a 50. Se trata de las calzadas que, en busca de un reordenamiento vial, se dividieron en carriles exclusivos para colectivos y vías para la circulación de vehículos particulares o de alquiler. En ninguno de los casos parece cumplir esa planificación con el efecto buscado, pues ese espacio reservado a las empresas de micros es utilizado por toda la variedad de rodados que componen el tránsito, no se controla la infracción y además la medida suma confusión a los conductores.
La reforma en el tránsito de la calle 54 fue la que despertó mayores objeciones oportunamente, cuando se instrumentó a principios de agosto de este año. Implica la medida no sólo que dispone la calzada de una vía de uso exclusivo para el auto transporte sino que además prohíbe el estacionamiento en ambas márgenes de la calle desde 10 a 7. Esa modificación no se respeta y hay automóviles que invaden los carriles especiales para el paso de los micros.
También se ven vehículos particulares sobre el espacio de uso exclusivo para los colectivos en el corredor de la avenida 44, a la altura de San Carlos y El Retiro. En esa zona también se buscó reordenar el tránsito apuntando a privilegiar la circulación y detención de los micros en diferentes puntos de la avenida desde 131 a 155.
Con esa medida en uno de los accesos clave a la Ciudad por el sector del oeste se intentó priorizar el ascenso y descenso de pasajeros de los distintos ramales de colectivos que circulan por el lugar y entonces en esa traza también hay cuadras en las que está prohibido el estacionamiento de autos.
Igual destino tuvo la modificación vial en diagonal 80, donde de los tres carriles dispuestos para el tránsito vehicular dos están destinados al paso de las líneas de micros. Pero ese reordenamiento parece no regir.
En el cambio más reciente, el de la avenida 7 entre 54 y 50, recién se encuentra en el período de prueba piloto, es decir, se estudian los resultados antes de convertir la iniciativa en definitiva.
Según se planteó desde Corazones Azules Argentina, los carriles exclusivos para el tránsito de los colectivos no están cumpliendo con su función en La Plata porque, subrayó el presidente de la ONG, Pedro Perrotta, “están mal diseñados”.
El dirigente de la entidad que se dedica a promover políticas de mejoramiento vial opinó en ese sentido que “eligieron como carriles exclusivos los de la derecha, y no los de la izquierda, como se ha hecho en todo el mundo”.
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