Telescopio Webb: captan la fusión galáctica más lejana hasta el momento
Edición Impresa | 30 de Octubre de 2022 | 05:43

El telescopio espacial James Webb logró captar imágenes de luz en flexión en el universo distante, y los astrofísicos debaten si lo que se logra ver es una fusión galáctica, ya que sería la más lejana registrada hasta el presente, informó la Agencia Aeronáutica y del Espacio (NASA) de los Estados Unidos.
El enorme espejo del Webb usó la gravedad de un cúmulo de galaxias para observar una de ellas, pero la investigación preliminar sugiere que el telescopio puede estar viendo dos galaxias y no una, según reprodujo la agencia Europa Press. “Estamos discutiendo activamente si se trata de dos galaxias o dos grupos de estrellas dentro de una galaxia”, dijo el astrónomo del Instituto de Ciencias del Telescopio Espacial Dan Coe, científico de instrumentos para la cámara de infrarrojo cercano de Webb, en un comunicado de la NASA.
Webb es el telescopio espacial más potente jamás construido, con un espejo primario de 6,5 metros compuesto por 18 segmentos hexagonales recubiertos de oro y un parasol de cinco capas del tamaño de una cancha de tenis, precisaron los investigadores.
Hace unos diez años el telescopio espacial Hubble -que orbita alrededor de la Tierra- logró captar objetos lejanos llamados MACS0647-JD, como un “punto rojo pálido” formado solo 400 millones de años después del Big Bang que inició el universo, según Coe.
Si bien el Webb reveló que un objeto era en realidad dos, la naturaleza de lo que está viendo el nuevo telescopio sigue siendo un misterio, y el hallazgo aún se encuentra en discusión.
Si Webb vio dos galaxias, existe una posibilidad aún más compleja: una fusión galáctica podría estar en progreso en el universo primitivo. “Si esta es la fusión más lejana, estaré realmente extasiado”, dijo Yu-Yang Hsiao, estudiante de posgrado de la Universidad John Hopkins.
Pero ya sea que Webb esté viendo dos cúmulos estelares o dos galaxias, existen claras diferencias entre ellos: un conjunto de objetos es ligeramente más azul con muchas estrellas y el otro es ligeramente más rojo con mucho polvo.
Los 20 años esperados de observaciones espaciales de Webb ampliarán en gran medida nuestro catálogo de galaxias tempranas de “solo decenas” de objetos a muchos más, dijo Rebecca Larson, estudiante de posgrado en la Universidad de Texas en Austin.
“Estudiarlos puede ayudarnos a comprender cómo evolucionaron hasta convertirse en galaxias como la que vivimos hoy y también cómo evolucionó el universo a lo largo del tiempo”, dijo Larson.
Agregó que espera con ansias que Webb pueda crear “campos profundos” de un solo punto en el cielo, como lo hizo su antecesor Hubble en numerosas ocasiones, ya que esto descubrirá aún más objetos en el universo primitivo.
“Hasta este momento -aseguró-, no hemos podido estudiar las galaxias en el universo primitivo con gran detalle. Solo teníamos decenas de ellos antes de Webb. Creo que mi parte favorita es que, por tantas imágenes nuevas de Webb que tenemos, si miras en el fondo, hay todos estos pequeños puntos, ¡y todas son galaxias! Cada uno de ellos. Es increíble la cantidad de información que recibimos que antes no podíamos ver. Y esto no es un campo profundo. Esta no es una larga exposición. Ni siquiera hemos intentado realmente usar este telescopio para observar un punto durante mucho tiempo. ¡Este es solo el comienzo!”
Hace poco, tal vez se recuerde, el telescopio espacial James Webb capturó las primeras imágenes de la Nebulosa de Orión, las cuales dejaron “impresionados” a los astrónomos. Se trató de “una pared de polvo y gas denso que se asemeja a una enorme criatura alada, con sus fauces iluminadas por una estrella brillante mientras se eleva a través de filamentos cósmicos”.
La nebulosa está situada en la constelación de Orión, a 1.350 años luz de la Tierra, en un entorno similar en el que nació nuestro propio sistema solar hace más de 4.500 millones de años. Los astrónomos están interesados en la región para comprender mejor lo que sucedió durante el primer millón de años de nuestra evolución planetaria.
Las nebulosas suelen estar oscurecidas por grandes cantidades de polvo, lo que dificultaba su observación con telescopios de luz visible como el telescopio espacial Hubble, el predecesor de Webb. Pero Webb opera principalmente en el espectro infrarrojo, que sí penetra el polvo. Esto permitió develar varias estructuras espectaculares a una distancia de 40 unidades astronómicas o del tamaño de nuestro sistema solar.
En tales estructuras se incluyen densos filamentos de materia que podrían generar nuevas generaciones de estrellas, así como sistemas estelares que consisten en una protoestrella central rodeada por un disco de polvo y gas en el que se forman los planetas.
Los astrónomos se entusiasman con la idea de conocer el origen primitivo del universo
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