TEMAS DE HOY:
PUBLICIDAD

Elsa Nelly Camblor

Por Redacción

Larga y rica en experiencias y satisfacciones fue la vida de Elsa Camblor. Maestra de grado de marcada vocación, amada por las distintas generaciones de alumnos que la tuvieron en su aula, sabia a la hora de dar consejos, conversadora y de trato afable, murió apenas cumplidos los 102 años “Coca”, quien deja entre los suyos el mejor de los recuerdos.

Elsa Nelly Camblor había nacido en esta ciudad el 4 de febrero de 1920. Fue la hija del medio del matrimonio formado por Abel, inmigrante asturiano muy emprendedor, y Carola, proveniente de una familia de italianos. Aunque su casa de la infancia estaba en otro barrio, creció en la panadería de sus padres “La alianza”, de la calle 11 entre 40 y 41. Sus dos hermanas, “Chola” y Margot, igual que ella, siguieron magisterio, la carrera que por lo general optaban las mujeres de aquellos años que deseaban continuar estudiando.

Ejerció la docencia desde muy joven, durante 36 años, y estrenó el título de maestra en una escuela de General Belgrano (provincia de Buenos Aires), ciudad a la que iba en tren y donde se quedaba durante los días de clases, para regresar a La Plata los fines de semana.

Después de unos años de mantener esa rutina de trabajo y cuando ya estaba en sus planes casarse y formar su propia familia comenzó a trabajar en establecimientos educativos locales. Tal fue el valor que cobró su trayectoria, su manera amena de enseñar y la calidez de su carácter, que los estudiantes a los que instruyó la mantuvieron décadas en el mejor lugar de su memoria. Así fue en las escuelas 62 y 102; y en la situada en 7 y 32 fue, además de maestra, secretaria y vicedirectora, cargo con el que se jubiló en 1979.

Se unió a Alfredo Villata, un agrimensor oriundo de Comodoro Rivadavia que se instaló en La Plata para estudiar en la Universidad y la conoció en el casamiento de un amigo en común. Con él tuvo a sus dos hijos: Alfredo (abogado y actual titular del Juzgado Civil y Comercial 22 de esta ciudad) y Laura, doctora en Química. Aunque se había entregado en cuerpo y alma a la enseñanza pudo congeniar sin dificultades esa función con su rol de esposa y madre amorosa y atenta a las necesidades de la familia.

También la caracterizó su profunda fe, la cual canalizó como una devota del catolicismo.

Fue, asimismo, una abuela muy querida de Esteban, Matías, Inés y Ricardo, y con los años una bisabuela orgullosa de Lila, Mateo, Irene, Tomás, Valentino y Emma.

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE a esta promo especial
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Registrate gratis para seguir leyendo

Ya leíste varias notas de El Día. Creá tu cuenta gratuita y seguí accediendo al contenido del diario.

¿Ya tenés cuenta? Ingresar

Has alcanzado el límite de notas gratuitas

Suscribite a uno de nuestros planes digitales y seguí disfrutando todo el contenido de El Día sin restricciones.

Básico Promocional mensual

$570/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Suscribirme

Full Promocional mensual

$740/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Acceso a la versión PDF

Beneficios Club El Día

Suscribirme

ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES

Para disfrutar este artículo, análisis y más, por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales

¿Ya tiene suscripción? Ingresar

Básico Promocional mensual

$570/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Suscribirme

Full Promocional mensual

$740/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Acceso a la versión PDF

Beneficios Club El Día

Suscribirme
PUBLICIDAD