Vecinos de Ensenada se organizan para exigir al Municipio el cese de la tala de árboles indiscriminada y el cumplimiento de inmediato de la ley provincial 12.276. Este pedido ya llegó a manos de las autoridades municipales pero sólo recibieron una carta sin respuestas a sus problemas.
Rocío Tagliabue y Oscar Maidana son dos de los ensenadenses que se pusieron la asamblea vecinal al hombro y reunieron 1800 firmas en una semana para presentar en la Municipalidad. Este no es un pedido caprichoso, menos aún si se tienen en cuenta varios factores que perjudican a los ciudadanos.
Ensenada es una de las cinco ciudades más contaminadas del país y una de las que peor índice de calidad ambiental tiene en comparación con otros 500 municipios. En este sentido, otro de los reclamos es el cumplimiento del art. 132 del Código de Construcciones que insta a las autoridades a dejar un espacio verde en cada vereda para la plantación de árboles.
Rocío Tagliabue cuenta a diario El Día que las primeras reuniones comenzaron en enero: “Muchos veníamos con las preocupaciones lógicas por lo que se ve en cada barrio en cuanto al arbolado público”. Gracias a las redes sociales, un grupo de ensenadenses se puso en contacto y la primera asamblea vecinas ocurrió el 17 de ese mismo mes.
Armaron un petitorio, juntaron 1800 firmas y en una semana, el Intendente Mario Secco y los distintos bloques del Concejo Deliberante tenían una copia donde se explican sus puntos, las necesidades vecinales y una respuesta. La respuesta no llegó, aunque sí recibieron una carta donde se explican las supuestas razones del municipio para la tala indiscriminada.
Al hablar de la tala de árboles que no cuentan con los requisitos para ser retirados, la preocupación se refleja en sus caras. Oscar Maidana cuenta que la gota que rebalsó el vaso fue cuando se taló un árbol en las inmediaciones del Hospital Cestino “que no tenía razón de ser”.
“El arbolado es un pulmón en una de las ciudades con más contaminación del país y si se devastan los pocos que pueden servir de depuración, estamos muy mal”, reflexionó Oscar Maidana. “No es un problema solo del casco urbano, en la costa pasa lo mismo y la única respuesta que tuvimos es una carta que no responde a nuestro pedido”, agregó.
“Además, se sacan árboles sin que los vecinos lo pidan, que es una justificación del Municipio. En la ley se explica que un árbol puede sacarse con ciertas condiciones pero tienen que ser reemplazados”, comentó Rocío. Esta cuestión también trae aparejado otro problema vecinal: “Tenemos pruebas que demuestran que la Municipalidad hace veredas sin dejar un espacio verde para plantar árboles y esto fue denunciado”, afirmó Maidana.
Esta tarde se llevó a cabo una nueva asamblea vecinal donde se determinó cuáles serán los pasos a seguir. El siguiente objetivo es poder reunirse personalmente con las autoridades para presentarles un plan alternativo.
Finalmente, después de un debate entre los presentes se llegó a una resolución. El próximo sábado 5 de marzo se llevará a cabo una jornada cultural por la tarde en Plaza Belgrano. Se realizarán muestras fotográficas, intervenciones culturales y se invitarán a todos los vecinos y artistas que quieran participar. La misma se realizará en conjunto con otras organizaciones vecinales como Vecinos Organizados por la Contaminación de CoPeTro y Asamblea de Vecinos por el Humedal en Génova, Berisso.
SUSCRIBITE a esta promo especial