"De milagro no provocó una tragedia". Así describieron los testigos que vieron como un automóvil que perdió el control impactó a otro que estaba estacionado y terminó incrustado contra un árbol en plena avenida 60.
El hecho ocurrió a la altura de 124, en territorio de Berisso. El vehículo protagonista fue un Peugeot 206 de color negro y su conductor "presentaba síntomas de ebriedad", indicaron fuentes oficiales.
Cuando se le realizó el test correspondiente, "casi derrite la pipeta", ya que el resultado arrojó 1,88 de alcohol en sangre.
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