Se amplía el mapa de las calles intransitables

En el casco urbano y la periferia hay distintas zonas con pozos profundos y desniveles. Crece el riesgo vehicular en la Ciudad

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Transitar por distintos sectores de la Ciudad es un peligro para los vehículos de distinto porte. Pozos de distinta magnitud, desniveles y falta de piezas de empedrado, entre otras variantes, conforman un mapa de riesgo vehicular preocupante.

Calle 8 entre 62 y 63 -foto- es un claro ejemplo. Baches, charcos, desniveles y pavimento destruido a lo largo de la cuadra.

En 4 y 64 ocurre algo similar. En este caso se trata del empedrado, que está flojo y faltan adoquines. Cruzar sin caer en un pozo es sólo una cuestión de suerte.

En diagonal 73 y 4 hay una tapa de registro que está hundida. Ese pozo genera una ingrata sorpresa para quien no lo percibe con anticipación y cae en la “trampa”. Una situación parecida se observa en la esquina de 11 y 45, donde el intenso tránsito vehicular se transforma en un creciente peligro de perder la cubierta o destruir el sistema de suspensión del vehículo.

Los problemas siguen con el empedrado de 39 de 7 a 2. Con escaso mantenimiento, es una pesadilla circular entre los adoquines flojos y desparejos. También se plantea un cuadro de situación parecido en 58 de 17 hasta 13. En 58 entre 13 y 14, donde está el colegio Estrada, el empedrado, los parches y las “lagunas” que se formaron, son una invitación a circular por calles alternativas.

En 55 y 24, un pozo que a simple vista parece imperceptible es un riesgo enorme para la suspensión vehicular. Es una franja angosta de pozo que ocupa la más de la mitad de la calzada. Para girar a la derecha hay que hacer maniobras bruscas.

En la esquina de 46 y 18 el pavimento está destruido y quedó un serrucho que es muy riesgoso para atravesarlo y quedar con el vehículo intacto.

Los vecinos de Altos de San Lorenzo también plantearon que en 73 entre 15 y 17 se hace cada vez más difícil circular por la cantidad de baches que hay en esa cuadra.

En 75 de 4 a 7, la calle es un mapa de pozos y desniveles. La circulación por ese tramo de Villa Elvira es “tremenda”, describen quienes viven en esas dos cuadras de la periferia y esperan una pronta respuesta.

Y en el mapa de riesgo vehicular no puede faltar la calle 55 de 8 a 10. Si bien hubo trabajos de bacheo en ese sector, no alcanzó para mejorar la situación. Tampoco se debe dejar afuera del inventario el tramo de 4 a 5 de la calle 55. “Parece una calle arrugada”, dijo, entre risas y bronca, un vecino que suele pasar por ese lugar y el vehículo parece rebotar en cada centímetro de esa cuadra.

 

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