Todavía hoy perduran los ecos por el gesto de Lionel Messi, cuando el nuevo entrenador del PSG decidió reemplazarlo en el partido que el equipo parisino igualó 1 a 1 con el Mónaco.
A cinco minutos del final, el técnico Galtier optó por darle descanso a Messi y que ingresara Pablo Sarabia. No se advirtió previamente un cansancio notorio por parte del capitán de la Selección Argentina, o una molestia física. Al dejar el campo, saludó a sus compañeros y a los auxiliares que se cruzó a su paso y se sentó en el banco con actitud seria, pero sin exteriorizar malestar.
Fue ahí cuando las cámaras captaron que uno de los habitantes del sector de relevos le consulta si estaba bien. Y allí hizo un gesto como remarcando que no tenía nada, ¿y que no sabía por qué salió?
Las crónicas periodísticas destacan que Messi prefiere jugar cada minuto si no está lesionado. El hecho de cambiarlo les ha costado algún mohín a diferentes técnicos, desde Pep Guardiola (que siempre les recomendó a los coaches que orienten a Leo que no lo reemplacen) a Mauricio Pochettino. Esta vez, sólo fue detectado ante una pregunta puntual y ya en el banco.
El PSG jugó un partido incómodo ante el Mónaco, que le propuso un desarrollo con pocos espacios, áspero. Y Lionel Messi no logró escaparle a las generales de la ley.
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