El gobierno de coalición de centroderecha de Suecia quiere reducir los trámites burocráticos cuando se trata de bailar al abolir un requisito de hace una década para que los restaurantes, boliches y otros lugares obtengan permisos antes de permitir que los clientes se muevan y se balanceen. La reciente propuesta significa que los lugares ya no necesitarían una licencia para organizar bailes. En cambio, como regla general, solo tendrían que registrarse en la policía, lo que se puede hacer verbalmente y sin costo. Solicitar un permiso implica una tarifa de al menos 700 coronas (67 dólares) para el establecimiento. Tal como está ahora, los dueños pueden perder sus licencias comerciales y de bebidas alcohólicas si la policía llega y descubre que un lugar no tenía autorización para dejar bailar a los clientes.
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