Jorge Almirón, quien en las últimas horas visitó la Basílica de Luján, tiene previsto poner en cancha un equipo alternativo mañana frente a Racing, en Avellaneda, porque su prioridad es asegurar a los jugadores que tendrán la responsabilidad de jugar la final de la Copa Libertadores, el sábado 4 de noviembre contra Fluminense, en el estadio Maracaná de Río de Janeiro.
En este contexto, algunos de los futbolistas que son base de la estructura del equipo Xeneize ni siquiera serían convocados para el encuentro frente a la Academia, mientras otros tendrán la posibilidad de sumar minutos, como Luis Advíncula, quien no estuvo frente a Unión, en la Bombonera, luego de su experiencia en el seleccionado de Perú, su país, en la doble fecha de las Eliminatorias Sudamericanas.
Marcos Rojo, quien fue reemplazado en el partido anterior, contra Unión, sufrió sólo una molestia, al punto de no haber sido necesario que se sometiera a estudios. “Sólo tiene cargado el aductor izquierdo”, informó una fuente del club, quien agregó que seguirá en observación para ver si puede llegar al partido contra Racing.
Rojo, expulsado en semifinales de la Copa Libertadores, contra Palmeiras, quedó suspendido y no podrá jugar la final, motivo por el cual podría ser tenido en cuenta para jugar mañana a las 19:00 en el Cilindro, aunque aparece como lo menos probable.
De todos modos, para Boca, la Copa de la Liga resulta poco menos que un “problema”, porque todos los cañones apuntan a Río de Janeiro, y por lo que se dejó trascender, Almirón tiene previsto poner en cancha al equipo titular frente a Estudiantes, en la Bombonera, porque continuar preservándolos podría llegar a ser contraproducente porque llegarían a jugar contra Fluminense sin ritmo de juego.
Boca está dispuesto a darle la espalda al torneo local a pesar de necesitar los puntos que le quedan por delante, para escalar en las posiciones de la Zona B, en la que está cuatro puntos por debajo del último clasificado a cuartos de final, y en la Tabla Acumulada, en la que aparece dos puntos por debajo del último con pasaje a la Copa Libertadores 2024.
Está claro entonces que Almirón apuesta todas las cartas a llegar a la próxima Libertadores a la final del sábado 4 de noviembre y a la Copa Argentina.
Desde Suiza están considerando citar a su seleccionado a Lucas Blondel, quien tiene nacionalidad suizo-argentina.
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