En el Camino Centenario, a la altura del Parque Pereyra, cuando la calzada estaba resbaladiza a causa de la lluvia, un auto se cruzó de mano, pegó un giro abrupto y terminó en la banquina contraria. De milagro, nadie resultó herido.
Personal del Destacamento Parque Pereyra, junto a la Policía Vial, tomaron intervención en el caso y asistieron al conductor, que quedó en estado de shock.
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