Un joven de 29 años tomó una decisión inadecuada: querer intrusarse en un camping de Punta Lara, donde los encargados llamaron a la Policía.
Según se indicó, en el sector del baño había montado su precario espacio habitacional.
Al final, terminó preso cuando se violentó con los uniformados y empezó a lanzar trompadas.
SUSCRIBITE a esta promo especial