Como el malo en “Terminator 2”. Ingenieros chinos y estadounidenses crearon un pequeño robot hecho de un nuevo material que le permite licuarse y volver a su forma original con ayuda de la fuerza de imanes. El robot recuerda en forma y tamaño a un muñeco de Lego y los autores del estudio lo sometieron a una carrera de obstáculos, pruebas de movilidad y cambios de formas. Uno de los desafíos consistía en licuarse para poder escapar a través de unos barrotes y recomponerse después, pero también fue capaz de extraer un objeto extraño de un modelo de estómago y funcionar como soldador inteligente para reparar circuitos rezumando por ellos. Además de cambiar de modo rápido y reversible de estado líquido a sólido, el robot es magnético y puede conducir electricidad.
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