“El día del funeral de Blanquita visité mi propia muerte, mi propio entierro. Fue el fin de una era, de una vida”, cuenta Benjamín Vicula en su libro sobre Blanca. Y en un desgarrador pasaje relata que “Me tocó vestir a mi hija para su funeral. Y digo me tocó porque una amiga de Carolina me llamó y me dijo ‘Benjamín, necesito que vengas a vestir a Blanca’”.
SUSCRIBITE a esta promo especial