Casi mil personas fueron detenidas en Francia en las últimas horas, tras varias jornadas de protestas y disturbios por el asesinato de un joven repartidor baleado por la Policía, que incluyeron saqueos y daños en comercios del centro de París y quema de unos 2.000 vehículos, informó el Gobierno.
El Ministerio del Interior precisó que casi la mitad de las detenciones se concretaron en París y sus alrededores suburbanos, 492 edificios fueron atacados, 2.000 vehículos incendiados y se detectaron 3.880 incendios en las calles.
En París, varias tiendas en el centro comercial Halles y la calle Rivoli, que lleva al museo Louvre, fueron “vandalizadas”, “saqueadas” o “incendiadas”, dijo un alto cargo policial citado por la agencia de noticias AFP.
En Pau, en el suroeste, los manifestantes lanzaron un cóctel molotov contra una comisaría, informó la Prefectura. Y en Lille (norte) una alcaldía de distrito fue incendiado y otro apedreado, explicó la alcaldía.
En la noche previa habían sido incendiadas comisarías, alcaldías, escuelas y autos en varias ciudades, con un balance de 180 detenidos y de 170 miembros de las fuerzas de seguridad heridos.
El regulador del transporte público en la región parisina IDFM anunció la suspensión hasta nuevo aviso del servicio público de colectivos y tranvías a partir de las 21.
La violencia estalló el martes en las afueras de la capital, después del crimen de Nahel, de 17 años, por un disparo a quemarropa de un agente en un control vial que quedó registrado en video.
El agente, de 38 años, fue puesto en prisión preventiva acusado de homicidio voluntario.
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