Con remordimiento. Así escapó una banda de tres delincuentes de una vivienda de la localidad de Arturo Seguí, a la que entró a robar el lunes por la noche.
Según fuentes del caso, cerca de las 20.30, los ladrones ganaron el interior del domicilio, situado en las calles 441 bis y 133, donde sorprendieron al dueño, de 41 años.
Los mismos voceros mencionaron que la víctima estaba en su habitación, en la parte alta del inmueble, cuando escuchó ruidos y, al asomarse a la puerta, se sorprendió al ver a tres desconocidos subiendo por la escalera.
Su primera reacción, casi instintiva, fue meterse en la pieza y tratar de cerrar la puerta, pero la fuerza de los ladrones, al superarlo en número, venció su denodado intento de resistencia.
En segundos, apenas ganaron el interior del dormitorio, le pegaron un culatazo en la cabeza, que le abrió una herida sangrante.
Según el damnificado, le dieron con una pistola de color plateado oscuro y al que lo agredió lo pudo describir con campera de lana y una capucha de buzo sobre su cabeza de color azul.
Respecto de los cómplices, solo pudo aportar que las vestimentas eran similares y que uno de ellos portaba un cuchillo de importantes dimensiones.
Acto seguido, cuando fue a radicar la denuncia, contó que los tres delincuentes lo golpearon, mientras le pedían que les diga dónde guardaba la plata, los dólares.
Fue así que perdió cuatro billetes norteamericanos de 100, veinte mil pesos y 20 euros, de acuerdo al reporte oficial.
Además, los ladrones se alzaron con otros objetos de valor, como una guitarra, una notebook, una placa de sonido, un controlador Midi y un celular.
En ese momento, abatido por la agresión, el temor y la indignación que le provocó saber que le estaban sacando el resultado de tanto esfuerzo, se produjo una situación dantesca.
Pese a la brutalidad demostrada, en el preciso instante de activar la huida, uno de los asaltantes le pidió disculpas al hombre asaltado.
Al rato, cuando se activó un llamado al 911, llegó la Policía a la escena, pero todos los rastrillajes ensayados no arrojaron los resultados esperados.
En el hecho, tomó intervención el destacamento de Arturo Seguí, con conocimiento de la UFI de Autores Ignorados Nº 9 de La Plata, que quedó a cargo de la pesquisa.
PREOCUPACIÓN EN ALZA
No hace mucho tiempo, vecinos de esta localidad en la Zona Norte platense se juntaron para analizar la problemática de la inseguridad.
Según los pobladores que participaron de ese encuentro, la situación de vulnerabilidad y desprotección se ve favorecida por la falta de luminarias, mantenimiento de calles y otras carencias.
Además contaron que los episodios delictivos se suceden en viviendas en ausencia de sus dueños o con ellos adentro y mencionaron que la respuesta de las autoridades es siempre la misma: “Falta de recursos”.
“Hemos gastado mucho dinero en alarmas, luces y cámaras de seguridad y nos mantenemos alerta ante cualquier presencia extraña. Cuando llamamos al 911 a veces vienes y a veces no”, indicaron con enojo.
La ola de inseguridad, dice, recrudeció desde marzo pasado y en todos los casos se han formalizado las denuncias.
“Nos hace falta seguridad, pero también luminarias, bacheo, que nos tengan en cuenta como barrio”, concluyeron.
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