El presidente francés, Emmanuel Macron, aseguró ayer que no se arrepiente de haber defendido la “presunción de inocencia” del actor Gérard Depardieu, acusado de violación y agresión sexual, en unas declaraciones que levantaron revuelo.
“No me arrepiento de haber defendido la presunción de inocencia de una personalidad pública, un artista en este caso, como he hecho con responsables políticos”, dijo durante una rueda de prensa en el Palacio del Elíseo en París.
Pero “si de algo me arrepiento es de no haber dicho suficientemente lo importante que son las palabras de las mujeres víctimas de esta violencia”, agregó el mandatario.
A finales de diciembre, Macron denunció que el actor era objeto de una “cacería humana” y ofreció su apoyo a un “inmenso actor” que hacía que Francia se sintiera “orgullosa”.
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