Un arzobispo de la iglesia ortodoxa de Rumania (a la que pertenece más del 80 % de la población del país) aseguró hace poco que se debería prohibir que las mujeres que menstrúan beban agua bendita tras la Epifanía, al considerarlas “impuras”. El arzobispo de Todis, Teodosie Aparasu, conocido por sus posturas ultraconservadoras, dijo en una entrevista radial que “las mujeres en período de impureza” no deberían beber agua bendita y agregó que opina lo mismo sobre los fumadores. El arzobispo también añadió que los matrimonios deberían abstenerse de mantener relaciones sexuales mientras beben agua bendecida después de la Epifanía. En Rumania es costumbre que después del 6 de enero los creyentes realicen “curas” de 8 días en las que beben agua bendita. A pesar del conservadurismo de la iglesia ortodoxa rumana, el portavoz de la congregación, Vasile Banescu ha criticado a Teodosie afirmando que sus propuestas van “más allá de los límites de la normalidad”. Según Banescu el polémico arzobispo mandaría al infierno a los fumadores y expulsaría a las mujeres de las iglesias, “alejándolos lo más posible del agua bendita”. La iglesia ortodoxa de Rumania es considerada conservadora y, entre sus decisiones polémicas estuvo su postura contraria a las vacunas durante la pandemia de Covid.
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