La secretaria de Seguridad Ciudadana de la Municipalidad de Berisso informó que en las últimas horas observaron por las cámaras de monitoreo a un vehículo Volkswagen Bora de color gris, que circulaba sobre la calle Baradero, mientras realizaba maniobras peligrosas, tipo zig zag, colisionando varias veces contra el cordón de la vereda.
Ante esa grave situación, para evitar un incidente vial, personal del Comando de Patrulla local pudo interceptar el rodado, a la altura del numeral 158, momento en que comprobó que al volante se encontraba sentada una mujer.
La misma, fuera de sí, empezó a lanzar insultos e improperios hacia los funcionarios del orden, que la obligaron a detener inmediatamente la marcha y a apagar el motor.
Luego llegaron al lugar inspectores de tránsito, que al solicitarle a la conductora que se bajara del rodado para realizarle el test de alcoholemia, esta se negó. Por eso resultó demorada.
En ese instante, pese a su oposición, finalmente la sometieron a la prueba de orientación mencionada, que resultó positiva, con 2,34 gramos de alcohol en sangre.
Asimismo, se indicó que la mujer, de 44 años, se encontraba con su hijo menor de tres, al cual, según varios testigos, estaba amamantando cuando pegaba banquinazos.
Esa conducta generó un gran indignación, por lo que el magistrado interventor, del Juzgado de Paz de Berisso, dispuso la entrega del menor a su progenitor, al que le dio la custodia de manera preventiva.
Mientras tanto, sobre la mujer se iniciaron actuaciones caratuladas como “averiguación de ilícito, infracción a los artículos 72, 74 y 78 de la ley 8031 e infracción a las leyes 13927 y 34449”, aunque no motivaron el dictado de una medida privativa de la libertad en su contra.
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