Quilmes, con el ascenso en el horizonte, no pudo superar la férrea defensa de Nueva Chicago en el primer duelo de los cuartos de final del Reducido y fue 0-0 en el Centenario y deja a los cerveceros con la obligación de ganar en Mataderos para mantener viva la ilusión.
A pesar del dominio territorial y las múltiples ocasiones de gol, Quilmes se encontró con un inspirado Facundo Ferrero, quien se erigió como figura al contener un penal y desbaratar los intentos de gol del local. La igualdad complica las aspiraciones de Quilmes, que deberá ajustar su estrategia para vulnerar a una defensa que se mostró inexpugnable.
El próximo sábado, en el estadio de Nueva Chicago, se vivirá un encuentro de máxima tensión. Ambos equipos se enfrentarán en un duelo donde la victoria será fundamental para seguir soñando con el ascenso. Mataderos será el escenario de una batalla futbolística que promete emociones fuertes y un desenlace incierto.
SUSCRIBITE a esta promo especial