Mauricio Macri, por estas horas, reúne a su tropa. Su disgusto con la “mesa chica” del gobierno de Javier Milei va en aumento y pone en duda futuros apoyos legislativos. Cuentan que los disgustos del expresidente ya son demasiados: la falta de coordinación parlamentaria, los guiños al kirchnerismo para completar el álbum de la Justicia, las provocaciones políticas de La Libertad Avanza (LLA) en el corazón del PRO (la Ciudad de Buenos Aires), y hasta el destrato a los gobernadores, según detallaron fuentes del partido. El “PRO ya cumplió con el Gobierno”, le habría dicho Macri a los suyos, según publica el diario La Nación. Pero también habría advertido: “Se van a llevar una sorpresa”.
Pero desde el Gobierno también elevanla tensión con el PRO y pasa, en lo inmediato, por el proyecto que limita los Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU), que será tratado mañana martes en la Cámara de Diputados. El Ejecutivo no tiene asegurado el apoyo del bloque aliado para frenar la medida que impulsa la oposición más dura. Es más, desde la Casa Rosada mantienen la postura de que “no va a haber ningún frente electoral conjunto con el PRO si no hay apoyo incondicional” y hasta buscaría negociar con los diputados por fuera de la mesa política que integran Santiago Caputo y Mauricio Macri. ¿Se dobla o se rompe?
SUSCRIBITE a esta promo especial