La Diócesis de Quilmes, el pasado 16 de noviembre, fue escenario de una emotiva celebración que conjugó fe, solidaridad y esperanza. La XXIX Misa de la Esperanza, coincidiendo con la VIII Jornada Mundial de los Pobres, convocó a una multitud en el emblemático Cruce Varela.
Presidida por Monseñor Carlos José Tissera, la eucaristía contó con la destacada participación de obispos, sacerdotes, diáconos y autoridades civiles, entre ellos el intendente de Florencio Varela, Andrés Watson, y el exembajador Carlos Cúster.
Un llamado a la acción y la reflexión
En su homilía, Monseñor Tissera, haciendo eco de las palabras del Siervo de Dios Jorge Novak, instó a la comunidad a no permanecer indiferente ante las necesidades de los más vulnerables. El prelado hizo un llamado a despertar de la "somnolencia social" y a comprometerse con la construcción de un mundo más justo y solidario.
Destacando el valioso trabajo de quienes se dedican a asistir a los más necesitados, el obispo expresó su admiración por aquellos que, a pesar de las dificultades, siguen brindando ayuda y contención. Asimismo, hizo hincapié en la importancia de escuchar y acompañar a los jóvenes, quienes son el futuro de la Iglesia y la sociedad.
Durante la celebración, se recordó con cariño y respeto a miembros de la comunidad que fallecieron recientemente, entre ellos, figuras destacadas como Patricia Fernández y los sacerdotes Adrián Gómez y Miguel Hrymacz. También se informó sobre el fallecimiento de la Hermana Justa Tello.
Previa a la misa, se desarrollaron diversas actividades organizadas por los movimientos diocesanos, como la Expo-Feria del camino sinodal y propuestas musicales de la Pastoral Juvenil. Estos espacios permitieron a los fieles compartir experiencias, fortalecer lazos y vivir una jornada de profunda espiritualidad.
SUSCRIBITE a esta promo especial