Tigre y Platense protagonizaron un escándalo luego de igualar el clásico 0 a 0, ya que cuando se dirigirían a los vestuarios, se cruzaron a golpes de puños, insultos y botellazos.
A partir de una fuerte discusión entre Agustín Cardozo y Guido Mainero, el incidente tuvo lugar en el acceso al vestuario visitante. Si bien algunos jugadores del “Calamar” intentaron poner paños fríos, la situación se tornó más caliente cuando intervino la seguridad privada, que si bien también intentó llevar tranquilidad, esto no cayó del todo bien entre los protagonistas.
La policía debió intervenir y ponerse como barrera entre todos los que intentaban comenzar con una pelea que pudo pasar a mayores, ya que hubo golpes y empujones. El tumulto continuó un rato y luego se diluyó, terminando así con ambos planteles en sus respectivos vestuarios.
En los 90 minutos, hubo más lucha que fútbol, se jugó como se pudo y en el segundo tiempo los nervios de ambos equipos hicieron un concierto de errores.
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