Un profundo pesar provocó el fallecimiento del sacerdote Alfonso González Sánchez. El religioso tuvo una gran pertenencia la Ciudad por su entrega vocacional de gran compromiso.
El presbítero había nacido en la ciudad de Canelones, Uruguay, el 3 de noviembre de 1942.
Proveniente del Instituto de Vida Consagrada, siempre fue un religioso profeso y virtuoso para quien la palabra y la acción iban de la mano.
Realizó la mayor parte de sus estudios eclesiásticos en el seminario San José y recibió su ordenación sacerdotal en marzo de 1984 de manos del entonces arzobispo, monseñor Antonio Plaza. Su primer destino fue la parroquia Santa Rosa de Lima.
En diciembre de 1986 recibió un permiso especial para trasladarse a la diócesis de Nueve de Julio por el lapso de tres años y ejercer allí su ministerio.
Fue administrador parroquial de San José de Obrero en Tres Algarrobos, partido de Carlos Tejedor y de la parroquia San Juan Crisóstomo de esa localidad. En 1990 se le prorrogó la autorización para continuar en esa diócesis.
En 1994 regresó a la arquidiócesis platense y fue designado administrador parroquial de Nuestra Señora de la Victoria; el 8 de marzo de 1997 se le confió la capellanía de las religiosas franciscanas de la Misericordia en el colegio Madre de la Divina Gracia en Melchor Romero.
Entre 1999 y 2009, desempeñó diversas tareas pastorales, entre las que fue vicario parroquial de la Inmaculada Concepción de Melchor Romero y en la parroquia San Pablo; fue asesor de la comisión de la Asociación de Peregrinos a Pie a Luján durante el trienio y también estuvo como capellán de las Hermanas Vocacionistas.
Tanto en el ámbito religioso como la comunidad a la que se vinculó se lamentó su partida y se pidió por su eterno descanso.
En la Capilla de Nuestra Señora de los Dolores de la Iglesia Catedral el Administrador Apostólico, Mons. Alberto Bochatey OSA, presidió la Misa Exequial. Luego, los restos del Padre Alfonso fueron trasladados al Panteón del Clero.
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