En vísperas de la Navidad, los Obispos de la Diócesis de Quilmes, Carlos Tissera y Eduardo Redondo, emitieron un mensaje cargado de esperanza y solidaridad, invitando a la comunidad a abrir las puertas de sus corazones al Niño Jesús y a sus hermanos más necesitados.
En un contexto marcado por desafíos sociales y económicos, los obispos destacaron la importancia de la fe y la fraternidad como pilares fundamentales para superar las adversidades. “La Navidad nos invita a abrir las puertas al Redentor. Abrir puertas es tener esperanza”, expresaron, enfatizando la necesidad de recibir y salir al encuentro del otro.
Un llamado a la acción
Citando al Papa Francisco, los prelados hicieron hincapié en la importancia de la solidaridad, especialmente hacia los más vulnerables. “Mientras disfrutamos la alegría de encontrarnos con los nuestros, pensemos en las familias heridas por la vida y en aquellas que enfrentan dificultades por la falta de trabajo y de lo necesario para vivir”, señalaron, recordando la situación de muchas familias argentinas.
En línea con el Año Jubilar 2025, los obispos invitaron a la comunidad a vivir esta Navidad como un tiempo de reconciliación y renovación espiritual. “Queremos transitar los caminos de la solidaridad y la justicia social; el camino evangélico de la fraternidad”, afirmaron, reafirmando su compromiso con los más necesitados.
Un mensaje de esperanza
A pesar de las dificultades, los obispos transmitieron un mensaje de esperanza, invitando a los fieles a vivir estas fiestas con un espíritu de fe, generosidad y compromiso social. “Hermanas y hermanos: ¡FELIZ NAVIDAD!”, concluyeron, deseando a toda la comunidad un tiempo de paz y fraternidad.
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