El rey Carlos III abandonó ayer, con gesto sonriente, su residencia londinense de Clarence House, en su primera aparición pública desde que se anunció que tiene un cáncer que, según el premier británico Rishi Sunak, fue “detectado temprano”. Tras recibir una breve visita del hijo menor del rey, Harry, el monarca y su esposa Camila saludaron a la multitud desde el asiento trasero del auto.
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