Una multitud baila al ritmo de los bajos de la música electrónica en una discoteca de Shanghái que reúne a sordos y oyentes, donde los meseros reciben pedidos en lenguaje de señas. Fue la segunda fiesta “BassBath” organizada por un grupo que busca acercar culturas en la gran metrópolis del este de China. “Este evento pretende derribar las barreras entre sordos y oyentes mediante la música y el lenguaje corporal”, explicó Alice Hu, una artista sorda y coorganizadora de BassBath. La movida “permite que los sordos entiendan la cultura de los oyentes, y que las personas oyentes entiendan la cultura de los sordos, propiciando una integración mutua”, comentó Hu. Comunidades sordas han creado espacios similares en otros países pero en China son escasos, pese a los esfuerzos por mejorar la inclusividad en la educación y la vida cotidiana.
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