Aunque con recorridos y edades diferentes, Benito Sparapani y Abril Verón Giulietti son parte del elenco de “School of Rock”, el musical más explosivo de calle Corrientes. A los 13 y 17 años, estos talentosos chicos platenses disfrutan de una experiencia que definen como “única” y que los tiene haciendo funciones de martes a domingos en el Gran Rex de la mano de figuras como Rada, Ángela Leiva, Sofía Pachano, Santiago Otero Ramos y Germán “Tripa” Tripel.
Estrenado el 20 de junio, “School of Rock” busca repetir el fenómeno de “Matilda, el musical”. De hecho, llegó a la cartelera porteña de la mano de los mismos productores y equipo artístico y con la fuerza de una película que sigue trascendiendo las generaciones. Firmado por el aclamado compositor Andrew Lloyd Webber, con letra de Glenn Slater y libro de Julian Fellowes, el musical narra las desventuras de Dewey Finn, un desocupado que, tras ser echado de su propia banda de rock, asume la identidad de su compañero de cuarto y comienza a dar clases de música en una prestigiosa escuela. Allí, enseña a sus alumnos sobre la pasión que genera el rock and roll y todos deciden formar una banda para competir por un gran premio.
Se trata de una mega producción teatral que involucra a tres elencos de chicos y chicas artistas que, además de actuar, cantar y bailar, tocan en vivo por primera vez en un escenario distintos instrumentos musicales.
Uno de ellos es Benito Sparapani: baterista. A los tres años, sus padres le regalaron una batería y, desde entonces, nunca dejó de hacer sonar los platillos. Mucha de esa pasión la trajo en la sangre: su papá Cristian, músico, le dio los primeros estímulos, pero Benito fue abriéndose camino solo. Lucila, su mamá, cuenta que no quisieron mandarlo de niño a tomar clases para que el goce no se convirtiera en presión; algo que no pasó. Con los años, Benito se fue perfeccionando y en la actualidad comparte, junto a su padre, Hernández, el proyecto musical que nació en pandemia y con el que tienen editados dos discos.
Con todo este bagaje, Benito recibió el llamado de su tía, Laura, profe de comedia musical. Ella le contó sobre la convocatoria para ser parte de “School of Rock”, una película que le encantaba. Así, sin demasiada expectativa, se presentó al casting de manera virtual y quedó con un personaje que parecía hecho a su medida: Freddy, el baterista.
“Creo que era para mí. Si me tocaba otro, no sé si lo hubiera hecho (risas). Es un personaje único, no sólo porque toca la batería sino por la onda que tiene y cómo es”, cuenta Benito, en diálogo con EL DIA, sobre el papel que comparte con Feli y Luca, “dos genios que la rompen”.
Benito confiesa que lo deslumbró la inmensidad del Gran Rex y que todavía lo atraviesan un poco los nervios antes de cada función, pero nada que una ronda de amistad no venza antes de salir al escenario. Aunque no se imagina continuando en el universo de las comedias musicales, admite que está disfrutando muchísimo de esta experiencia de la que nunca se imaginó ser parte. “Es algo único”, dice una y otra vez, encantando con el elenco “buena onda” que le tocó y con los compañeros con los que logró una “conexión increíble”. Disfruta esto de actuar, cantar y bailar aunque lo suyo es la bata. Agradecido por las muestras de cariño de sus familiares y amigos, que lo felicitan y alientan, Benito pide que “por favor, vayan a ver el musical”.
Toda la familia -que se completa con Pedro, el hermanito menor- está convulsionada por este proyecto de Beni. “Para nosotros es hermoso, es una experiencia increíble verlo ahí, y descubrirlo en otra faceta. Estábamos acostumbrados a verlo tocar, pero verlo ahí, cantando, bailando, actuando, divirtiéndose es increíble. Estamos muy felices y acompañándolo en todas las funciones que podemos”, cierra mamá Lucila.
SOÑAR CON EL ARTE
La historia de Abril Verón Giulietti viene de larga data. “Desde muy chica me enamoré del arte”, cuenta esta adolescente que de niña toma clases de baile, actuación y canto, su gran pasión, y en lo que más se ha perfeccionado porque, según cuenta en diálogo con EL DIA, “es algo que supe que iba a amar toda la vida”.
Formada en diferentes disciplinas en el instituto de arte Acción, confiesa que en ese espacio le dieron las herramientas “que me sirvieron para estar donde estoy hoy”. ¿Dónde? Interpretando a Madison, la nena del moño, uno de los personajes más destacados dentro del elenco de chicos de “School of Rock”.
Su llegada al musical tiene historia, como la tiene este musical. Originalmente, se iba a estrenar en 2020 pero la pandemia corrió los planes con el proyecto en marcha. De hecho, Abril había audicionado en 2019 y fue seleccionada. En ese entonces, tenía 11 años y habían empezado a ensayar pero en marzo se cerró todo por el COVID-19. “Fue una noticia muy triste pero no frenó mis ganas de querer cumplir mi sueño”, admite Abril, que siguió formándose en Buenos Aires para estar lista para cuando llegara otra oportunidad.
El año pasado, se retomó el proyecto “School of Rock” y volvieron a llamar a audiciones. “Dudé mucho porque ya era grande, pero nada me impidió presentarme”, revela Abril que, tras varias etapas de casting, finalmente recibió “el hermoso mail” en el que le decían que sí, que había quedado.
“La felicidad fue absoluta y hasta el día de hoy lo sigue siendo. Esta oportunidad es algo maravilloso que agradezco todos los días. Siempre que me subo al escenario agradezco el poder estar en ese escenario en el que nunca me imaginé estar. No por falta de algo sino porque lo veía muy imposible”, advierte Abru, encantada con la solidaridad de sus compañeros y que en sus agradecimientos no deja de mencionar a su familia que “se bancó las mil y una clases” y que la apoyó para que hoy esté pudiendo cumplir su sueño.
“Para nosotros es un momento hermoso, sobre todo porque es algo que ella estaba esperando desde hace mucho tiempo”, confiesa Jessica, su mamá. “Basta verla en el escenario para darte cuenta que ése es su lugar. Ella en el escenario nos deja ver un poquito su alma, siempre se lo digo. Es increíble lo que da y lo que dan sus compañeros y lo que es la obra en sí”, agrega esta emocionada madre que, con mucho sacrificio, ha acompañado junto a su marido y sus otros dos hijos este proyecto tan especial no solo para Abril sino para toda la familia.
“School of Rock” continuará ofreciendo funciones hasta el 28 de julio en el porteño teatrl Gran Rex. Los tickets se pueden comprar a través de la plataforma tuentrada.com.
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