Los organizadores de los Premios Oscar que tendrán lugar hoy ya anunciaron que serán unos premios sobrios, mientras en Los Ángeles se combaten las llamas de unos incendios que han dejado pérdidas irrecuperables en la meca del cine.
Un mal momento para tamaño desastre en una industria que lleva un lustro en crisis: entre el parate del COVID, las huelgas que paralizaron a Hollywood por buena parte de 2023, los altibajos del streaming y el éxodo de producciones fuera de California, el panorama es devastador.
“El trabajo desapareció”, contó Dutch Merrick, trabajador de la industria quien se especializa en asegurar el uso seguro de armas en el set. “No creo que nadie en nuestra generación podría imaginar que el flujo de trabajo sería tan escaso”.
Ahora depende de un banco de alimentos gestionado por el sindicato de los oficios técnicos de Hollywood IATSE. Los voluntarios atienden a unas 40 familias por semana en su sede, en los alrededores de los estudios de Warner Bros., con frutas, vegetales y otros productos.
Lanzada durante las huelgas de guionistas y actores en 2023, la iniciativa trata de establecerse, dijo Dejon Ellis, del sindicato.
“La industria está en un período contradictorio, y en un ritmo lento comparado con los últimos siete años”, dijo Ellis. Con cerca de un tercio menos de empleo, “los incendios empeoraron la situación”.
El cine, y últimamente la televisión, se erigieron en Los Ángeles, y por décadas jugó un rol significativo en su economía. Pero 2024 registró el menor número de días de rodaje en la región de la serie histórica (con la excepción de la pandemia en 2020).
Es complicado, pero según Ellis, el estallido de la burbuja del streaming contribuyó significativamente. Se acabó la época en la que cada estudio trataba de imitar a Netflix, lanzando con frecuencia series de alto presupuesto. Los accionistas ahora buscan el rendimiento de sus inversiones y quieren beneficios, en lugar de la mera promesa de crecimiento.
Como consecuencia, los estudios producen menos y se mudan: Los Ángeles pierde terreno frente a otras regiones estadounidenses, como Nuevo México, y enfrenta la competencia de destinos fiscalmente atractivos como Tailandia, Hungría y Sudáfrica.
“Creo que fueron sacudidos los cimientos de Hollywood”, dijo Merrick. “Creo que los incentivos fiscales desataron una espiral descendente”, comentó Merrick quien teme que Los Ángeles se convierta en un cascarón de sí misma. “Soy de Detroit, Michigan, y esa película ya la vi. Vimos cómo toda una industria se externalizaba a otras regiones donde podía conseguir mano de obra cada vez más barata”.
La inteligencia artificial amenaza con asestar el golpe de gracia, mientras tanto: actores y guionistas consiguieron torcer la mano de los estudios y frenar en sus áreas el avance de la IA, pero el dinero que ahora gastan en ellos los recortan en otras áreas, como el sonido, donde los estudios sí usan inteligencia artificial.
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