La justicia de Perú inició ayer un juicio oral contra el expresidente Pedro Castillo por el delito de rebelión, abuso de autoridad y grave perturbación de la tranquilidad pública. La fiscalía pide 34 años de cárcel contra Castillo, a quien acusa por su intento de disolución del Parlamento el 7 de diciembre de 2022 para evitar una votación que buscaba su remoción por su “permanente incapacidad moral”. Castillo no logró su objetivo porque el Congreso lo destituyó, fue enviado a la cárcel y su entonces vicepresidenta Dina Boluarte asumió el poder. Hubo tres meses de protestas en los Andes y 50 civiles fallecidos.
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