El expresidente uruguayo José "Pepe" Mujica fue homenajeado este lunes en un sentido cortejo fúnebre que recorrió las calles de Montevideo, desde la Torre Ejecutiva hasta el Parlamento Nacional, donde comenzó su velorio público en el Salón de los Pasos Perdidos. La despedida popular estará habilitada durante 36 horas y contará con la presencia de mandatarios como Lula da Silva y Gustavo Petro.
El presidente Yamandú Orsi, acompañado por la esposa del exmandatario, Lucía Topolansky, encabezó la caravana junto a ministros y funcionarios del gobierno, mientras que miles de militantes acompañaron el paso del féretro con aplausos, pancartas y camisetas con la leyenda: “No me voy, estoy llegando”.
El cortejo tuvo tres paradas significativas:
La sede del Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros (MLN-T), símbolo de la militancia guerrillera de Mujica en su juventud.
La Huella de Seregni, donde fue recibido con aplausos y cánticos.
El local del Movimiento de Participación Popular (MPP), su espacio político, donde fue despedido por referentes del Frente Amplio y militantes históricos.
“Pepe no te fuiste, gracias viejo”, expresó el secretario de Presidencia Alejandro Sánchez desde el MPP, mientras jóvenes del movimiento desplegaban pasacalles y grafitis para homenajear al expresidente.
En el Parlamento, el féretro fue recibido con honores de Estado. El velatorio comenzó de forma privada y se abrirá al público durante la jornada para que el pueblo uruguayo pueda despedir al líder más popular de su historia reciente.
Pepe Mujica falleció a los 89 años luego de una larga lucha contra un cáncer de esófago que se extendió al hígado. Su estilo de vida austero, su prédica anticonsumista y su legado político lo convirtieron en un ícono mundial de la izquierda latinoamericana.
La partida del "presidente más pobre del mundo", como solían definirlo en titulares internacionales, desató una ola de mensajes de líderes latinoamericanos y referentes de la izquierda internacional. Lula, su gran amigo y aliado regional, resaltó "su grandeza humana". "La sabiduría de sus palabras formó un verdadero canto de unidad y fraternidad para América Latina", escribió el mandatario brasileño desde China, donde culmina una visita de Estado.
El brasileño, quien tejió una gran cercanía con Mujica a lo largo de los años, le entregó en diciembre la máxima condecoración de su país en una ceremonia en Montevideo junto a Gustavo Petro, el mandatario de Colombia. Lula anunció que viajará a la capital uruguaya para despedirlo.
Por su parte, el presidente chileno Gabriel Boric, quien solía expresarle su admiración y lo visitó en febrero, tampoco escatimó elogios. "Pepe querido, te imagino partiendo preocupado por la ensalada amarga que hay hoy en el mundo. Pero si algo nos dejaste fue la esperanza incombustible de que es posible hacer las cosas mejor", dijo Boric.
En un tono más formal, la expresidenta argentina Cristina Kirchner, con la cual Mujica tuvo desencuentros, señaló que "América Latina despide a un gran hombre que dedicó su vida a la militancia y a su Patria". Del otro lado del océano, el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, destacó que el uruguayo creyó en "un mundo mejor".
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