El Galatasaray sigue festejando su último campeonato y Mauro Icardi, a pesar de no haber jugado durante los últimos meses debido a su lesión, sigue siendo el protagonista de los festejos. Así, el domingo, el jugador llamó la atención por su intento de borrarse a Wanda de su piel. Pero, claro, no pudo.
Es que Icardi, desde hace años, lleva a Wanda, su cara y nombre, tatuado en su brazo izquierdo. Y en los festejos, el rosarino trató de ocultar las marcas de ese amor. Primero se colgó una bandera que le tapaba el extremo y, después, se puso un pañuelo de la China Suárez, quien, según trascendió, le habría pedido que oculte su nombre a los fotógrafos.
¿Pasará por el quirófano para borrarse los tatuajes?
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