La ilusión de Boca en el Mundial de Clubes ya está en marcha y el plantel arribó a Estados Unidos para disputar el primer certamen con formato de 32 equipos y, apenas pisó suelo norteamericano, el entrenador Miguel Ángel Russo brindó declaraciones con la mesura que lo caracteriza, pero también con una fe inquebrantable.
“Es un evento muy especial, muy importante. Boca es un club muy grande, hay que estar a la altura. Argentina tiene un fútbol muy competitivo, es lo que buscamos”, expresó el técnico, quien vuelve a dirigir al Xeneize en esta competencia tras su experiencia en 2007.
A su vez, resaltó el impacto emocional que genera la hinchada boquense: “La gente de Boca en todo el mundo siempre aporta un plus, habrá que corresponderles con ese plus que nos da la gente de Boca”.
Además, agregó: “El objetivo es llegar a lo más alto. Hay que ir de menor a mayor”. Pese a reconocer que la competencia es exigente y algo “pretenciosa” por el nivel y la cantidad de participantes, el entrenador mostró confianza en el grupo de 30 futbolistas que viajó junto a él en el vuelo charter.
Miguel Ángel Russo, estuvo acompañado por delantero uruguayo Edinson Cavani, quién también tomó la posta y declaró: “Esta competición genera mucha ilusión. Sabemos que representamos a un grandísimo club a nivel mundial y eso tiene un plus. Tenemos que tratar de asumirla y disfrutar del torneo. Venimos con todas las ganas y trabajando bien para hacer un gran torneo”.
En este sentido, continuó: “El objetivo de este club es pelear por el título, como tiene que hacer Boca en cada competición que tenga. Sabemos que va a ser difícil, pero hay lindas expectativas. El equipo es sano y lo va a dar todo hasta el último partido”.
“La gente de Boca te da ese plus que se necesita para competir y buscar un poquito más siempre. Los esperamos. Estamos muy ansioso y con ganas de que comience a rodar la pelota”, concluyó el atacante oriental, que todavía continúa con la recuperación de su desgarro.
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