El sacerdote Franco Lütens, de 61 años, fue detenido este lunes en un domicilio de la localidad de Ranelagh por orden del Juzgado de Garantías 4 de Quilmes, a cargo de Diego Agüero. Lütens se encuentra acusado de triple abuso sexual, y se espera que este martes sea indagado por la fiscal Bárbara Velazco.
Las denuncias contra Lütens salieron a la luz en junio de 2024. Fue en ese momento cuando el obispo de Quilmes, Carlos José Tissera, dispuso su apartamiento de la parroquia de Quilmes y de todas las actividades pastorales, ante el inicio de una causa penal por parte de la Justicia. En aquel entonces, Lütens fue trasladado a un domicilio que había sido informado a las autoridades judiciales y donde, finalmente, se llevó a cabo el allanamiento que derivó en su arresto.
La detención fue realizada por oficiales de la Subdelegación Departamental de Investigaciones (SDDI) de Berazategui, dependiente de la DDI Quilmes, en el marco de una investigación penal caratulada como abuso sexual y reiterado agravado por ser cometido por un ministro de culto. Durante el operativo, los oficiales lograron el arresto del sacerdote sin que se registraran incidentes.
En un escueto comunicado, el Obispo Tissera lamentó profundamente el sufrimiento de las personas afectadas y puso a disposición al Equipo Diocesano para la Protección de Menores y Adultos Vulnerables, con el objetivo de acompañarlas junto con sus familias. Asimismo, expresó la voluntad de la diócesis de continuar colaborando activamente con la Justicia en este caso.
Según fuentes judiciales, los delitos imputados a Lütens habrían sido cometidos durante el ejercicio de su rol pastoral. Liliana Rodríguez, psicóloga e integrante de la ONG Sobrevivientes de Abusos Eclesiásticos en Argentina, quien asiste psicológicamente a las tres víctimas denunciantes desde hace tiempo, expresó a Clarín que estas sienten "dolor, angustia y hoy, que la causa está tomando mayor visibilidad, te diría que sienten algo de alivio". Rodríguez añadió que "ellos denunciaron para que otros no vuelvan a padecer lo mismo. Ellos tuvieron la valentía de denunciar".
La ONG Sobrevivientes de Abusos Eclesiásticos había publicado en sus redes sociales en marzo pasado un mensaje crítico, responsabilizando públicamente a la doctora Bárbara Velazco, de la Fiscalía 8 de Quilmes, "por la inacción en la protección integral de les denunciantes de la Causa Franco Alberto Lutens, cuya carátula es abuso sexual gravemente ultrajante, con acceso carnal, agravado por haber sido cometido por un ministro de culto". Desde la ONG, Rodríguez señaló que "en la denuncia realizada en la Fiscalía 8 se han incluido pruebas sobre amenazas de persecución y muerte recibidas por los denunciantes, realizadas desde perfiles falsos de redes sociales. Sin embargo, la fiscalía no dictó ninguna medida de protección para ellos".
La organización también aseguró que "Lutens abusó de más víctimas" y describió las características del acusado: "Él tiene mucha inserción en la comunidad más vulnerable, sabe cómo llegar a sus familias, es sociable y dice ser sanador. Tiene labia y es aparentemente amable. Por otra parte, tuvo cierto amparo de sus superiores, y por si fuera poco, tiene un hermano fiscal en San Luis", detalló Rodríguez. Se supo también que Lütens estudió Psicología en la Universidad Abierta Interamericana. Algunos de sus compañeros, al conocer las denuncias, lo confrontaron el año pasado, pero él se defendió alegando que eran "patrañas y difamaciones". Para la ONG, el hecho de que estudiara Psicología no era un detalle menor, "porque eso lo ayudaba para sus abusos, le brindaba herramientas que utilizaba para perfeccionar su modus operandi".
SUSCRIBITE a esta promo especial