Un nuevo hecho de violencia sacudió a los vecinos de la zona de 20 entre 34 y 35, donde un jubilado de 74 años fue brutalmente atacado por tres delincuentes, que lo sorprendieron en la puerta de su casa, tras haber regresado de hacer las compras.
Según relató la víctima, todo comenzó pasadas las 13 horas cuando, al llegar a su domicilio, fue abordado por una mujer desconocida que le pidió, con tono apurado, si podía pasar al baño.
El hombre accedió con amabilidad, sin imaginar que estaba a punto de caer en una trampa.
Apenas abrió la puerta, aparecieron dos hombres que, junto a la joven, lo empujaron hacia el interior de la vivienda.
Allí comenzó el calvario: lo golpearon violentamente con golpes de puño en el rostro y con un palo en la cabeza, dejándolo herido y desorientado.
Los atacantes lograron robar una suma aproximada de 2.000 dólares en efectivo y varias prendas de vestir, tras lo cual escaparon rápidamente por la misma puerta de ingreso.
Minutos después, un familiar del jubilado, su nieto, se hizo presente en el lugar.
Al igual que sucedió en el caso del remisero baleado (ver arriba), al notar que la ambulancia demoraba, el nieto decidió trasladarlo por sus propios medios al hospital Rossi, donde fue atendido por las lesiones sufridas.
Todo indica que los delincuentes actuaron con premeditación en dos instancias: primero, eligiendo a la víctima y siguiéndola hasta su domicilio y, luego, utilizando a la mujer como señuelo para facilitar el ingreso a la vivienda y ejecutar el robo con violencia.
La hipótesis principal que manejan los investigadores agrega también que el hombre pudo haber sido seguido desde el lugar en el que realizó sus compras, es decir que lo pudieron haber “marcado” en plena vía pública.
Actualmente, personal policial se encuentra analizando en detalle las imágenes de las cámaras de seguridad de la zona.
El objetivo es identificar movimientos sospechosos en la zona. La esperanza está puesta en dar con alguno de los implicados y, a partir de allí, desmantelar a la banda.
Este hecho vuelve a poner en foco la creciente inseguridad y la vulnerabilidad de los adultos mayores, especialmente aquellos que, movidos por la buena fe, terminan siendo víctimas de la peor cara del delito.
SUSCRIBITE a esta promo especial